viernes, 18 de septiembre de 2009

RELACIÒN PESO-LEUCEMIA


Un nuevo estudio revela que existiría cierta relación entre el peso al nacer y el riesgo de desarrollar leucemia.
El mayor peso del bebé en el parto está asociado tanto a la leucemia en general como la linfoblástica aguda . En tanto, la leucemia mieloide aguda parece estar vinculada tanto con el elevado como el bajo peso del niño al nacer.
Hay cada vez más evidencia que indica que la leucemia infantil se inicia en el útero.
Comparado con los niños de peso normal, los de mayor tamaño tenían un 35 por ciento más riesgo general de leucemia.
Por cada 1.000 gramos de aumento en el peso de nacimiento, la tasa de posibilidades de leucemia es mayor.
Por ejemplo, el riesgo de leucemia se vería afectado por factores epigenéticos, es decir modificaciones en los genes más que cambios en la secuencia de ADN en sí.
Esas modificaciones epigenéticas podrían incluir la adición de moléculas al núcleo del ADN y otros factores que influirían indirectamente en la expresión del genoma

martes, 8 de septiembre de 2009

La vacuna contra la leucemia mieloide crónica podría estar disponible en dos años


Investigadores del M.D. Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas (Estados Unidos) ensayan una vacuna terapéutica contra uno de los cuatro tipos más frecuentes de leucemia, la mieloide crónica, responsable del 15 por ciento de todos los casos de leucemia en adultos.

En declaraciones a Europa Press, el investigador español del centro Alfonso Quintás-Cardama explicó que los ensayos, todavía en fase preliminar, podrían materializarse en una vacuna para modular el sistema inmune que podría estar lista en dos años.

Quintás-Cardama destacó los retos de la medicina personalizada futura, que pondrá especial hincapié en el tratamiento de defectos genéticos del individuo.

Este experto se dio cita recientemente en Barcelona con algunos de los investigadores más importantes a nivel mundial en leucemia, organizado por Novartis Oncology.

Según los investigadores, tres meses es tiempo suficiente para obtener respuesta a la pregunta de cómo evolucionará un paciente con leucemia mieloide crónica.

Guintás-Cardama cree un tiempo "más que suficiente", puesto que "obtener respuestas apropiadas en estadios tempranos del tratamiento proporciona muy buenos resultados a largo plazo".

En España, se diagnostican cerca de un millar de casos nuevos al año, alrededor del 2 por ciento en niños. Una marca característica de esta enfermedad hematológica es la presencia de un cromosoma anómalo denominado Filadelfia que se detecta en las célulsa de aproximadamente el 95 por ciento de estos pacientes.

jueves, 3 de septiembre de 2009

CÉLULAS MADRE SANGRE DEL CORDÓN UMBILICAL


¿Qué es una célula madre?
Una célula madre es una célula maestra capaz de crear los componentes principales de la sangre humana de la médula ósea y del sistema inmunológico del cuerpo. Los glóbulos blancos, los glóbulos rojos y las plaqueta.
¿ En que consiste el Trasplante de sangre de cordón umbilical?
Al igual que el de médula ósea, el trasplante de sangre de cordón umbilical consiste en la infusión por vía intravenosa de la sangre de cordón umbilical con el objeto de sustituir a las células enfermas del paciente. Una vez dentro del torrente sanguíneo las células madre trasplantadas encuentran el camino hacia la médula ósea dentro de los huesos e inician la producción de células sanguíneas sanas, sin embargo, este proceso toma varias semanas para repoblar toda la médula ósea con células nuevas.
El primer transplante de sangre del cordón umbilical fue realizado exitosamente a un niño enfermo de cáncer de 5 años de edad en 1988, por la doctora Eliane Gluckman en París,
¿Cuándo y dónde se recoge y almacena la sangre del cordón umbilical?
Antes del parto, los futuros padres pueden hacer arreglos para que la sangre del cordón umbilical sea recolectada inmediatamente después del parto (no más de 15 minutos después) y almacenada para su propio uso en un banco de sangre comercial o, si lo prefieren, pueden donarla a un banco de sangre público para ponerla a disposición de cualquier persona que necesite un transplante y cuya sangre sea compatible con la del cordón umbilical.
¿Cuánto tiempo se puede guardar esta sangre?
Se almacena a temperaturas muy frías (- 180 °C ) y se piensa que, en esas condiciones, puede mantenerse por un mínimo de 10 años.

viernes, 28 de agosto de 2009

Transplante de médula ósea, una operación para curar los males de la sangre


Las células inmaduras, llamadas hematopoyéticas, que son las encargadas de formar las de la sangre.
Por eso tienen la capacidad de convertirse en glóbulos blancos, que luchan contra las infecciones; glóbulos rojos, que transportan el oxígeno, y plaquetas, que ayudan a coagular la sangre.
¿Cuándo se requiere un trasplante?
Cuando la médula ósea es incapaz de producir cantidades suficientes de estas células o cuando lo hace de manera anormal.
¿Qué tipo de trasplantes hay?
Autólogo: el paciente recibe su propia médula extraída antes de someterse a tratamientos contra el cáncer, por ejemplo, o en etapas tempranas de la enfermedad.
Singénico: recibe la médula ósea de su gemelo idéntico.
Alogénico: recibe las células de los hermanos, de los padres o de un donante externo pero compatible.
Cordón umbilical: las células del recién nacido pueden guardarse y usarse después.
¿Cómo se sabe si un donante es compatible?
Cada persona tiene un complejo distinto de proteínas llamadas 'antígenos leucocitarios humanos (HLA)' en la superficie de las células. Se busca que los del donante sean iguales a los del paciente, para evitar un rechazo. Por lo general, los más compatibles son los parientes cercanos.
¿Qué complicaciones tiene?
Puede presentarse un rechazo del trasplante. Para evitarlo, el receptor debe ser sometido a un tratamiento celoso para suprimir sus sistemas de defensa. Esto lo hace susceptible a las infecciones.
También puede haber hemorragias, dolor y la enfermedad de injerto contra huésped: células de defensa nuevas, que produce la médula implantada, no reconocen los órganos ni los tejidos del cuerpo del receptor y lo atacan.
¿Qué tan efectivos son los transplantes?
Por lo general son muy efectivos y, bien indicados, pueden acarrear la cura total.
ASESORÍA: CLARA PRATO, HEMATÓLOGA DE LA UNIVERSIDAD DEL ROSARIO.
'Recibí la médula de mi hermano'
'Hace 15 años me diagnosticaron leucemia mieloide crónica, que afecta la producción de glóbulos rojos. Sugirieron hacerme un trasplante de médula ósea y mi hermano fue el más compatible. Tras el procedimiento duré un mes dentro de una burbuja: debían bajar mis defensas para evitar que mi organismo rechazara las nuevas células. Estas empezaron a remplazar a mis células enfermas; no obstante, al encontrarse dentro de un cuerpo extraño, lo atacaron. Tuve dermatitis y problemas de coagulación.
A los seis meses me quitaron los medicamentos que suprimían mis defensas. Ahora estoy bien'.

martes, 25 de agosto de 2009

Médula ósea amarilla


La médula ósea amarilla (MOA) es un tipo de médula osea encargado de acumular grasas. Su color amarillento se debe al caroteno presente en las grasas que se juntan en sus abundantes células de almacenaje de grasas.
En los adultos, aproximadamente la mitad de la médula es roja y la otra amarilla.

Durante los primeros 4 años de vida, casi todas las cavidades medulares están compuestas por médula roja. Después de esa edad, la médula roja en la cavidad de los huesos largos se reemplaza de manera gradual por tejido graso amarillo.

La proporción relatica entre médula roja y amarilla puede alterarse también por procesos patológicos; la pérdida de sangre, por ejemplo, puede ocasionar que la médula ósea roja productora de elementos formes de la sangre sustituya a la médula ósea amarilla.

lunes, 24 de agosto de 2009

LA GRASA PRESENTE EN LA MÉDULA DE LOS HUESOS INFLUYE NEGATIVAMENTE SOBRE LA FORMACÍON DE LA SANGRE


En el interior de los huesos hay una médula en la que se “fabrica” la sangre. Además, este tuétano contiene grasa. De hecho, en algunas enfermedades en las que la médula no fabrica sangre adecuadamente, y también tras la radiación o la quimioterapia, las células de grasa dominan sobre las células productoras de sangre.
Un estudio demuestra que, de hecho, las células grasas impiden el crecimiento de las células madre que fabrican la sangre. Los investigadores utilizaron unos ratones especiales que no son capaces de producir células de grasa. Tras irradiarlos para vaciar su médula ósea, los sometieron a un transplante de células madre productoras de sangre, y comprobaron que éstas funcionaban mucho mejor en los ratones sin grasa que en ratones normales. Lo mismo sucedió al estudiar ratones normales que habían sido tratados con un fármaco que impide la formación de grasa.
Esto demuestra que las células de la grasa presentes en la médula ósea inhiben la actividad de las células madre productoras de sangre. El hallazgo podría tener aplicaciones para mejorar la eficacia de los transplantes de médula ósea que se llevan a cabo en humanos.